No se debe utilizar pasta de dientes humana para cepillar los dientes de su perro. El problema no es sólo el fuerte sabor: los perros no se enjuagan ni escupen el producto, por lo que tragan lo que se les lleva a la boca. Las fórmulas destinadas a personas pueden contener ingredientes no aptos para la ingestión canina, así como detergentes y saborizantes que provocan molestias gastrointestinales.
La alternativa es una pasta de dientes específicamente formulada para perros, con una etiqueta clara, origen confiable y uso de acuerdo con las instrucciones del fabricante y del veterinario. El cepillado hay que introducirlo poco a poco. Forzar la boca o utilizar una gran cantidad de producto puede convertir los cuidados preventivos en un conflicto diario.
Advertencia veterinaria: este contenido es educativo y no reemplaza la consulta. Si el perro ha ingerido pasta humana, está vomitando, débil, desorientado, tembloroso o presenta algún cambio, busque atención veterinaria y lleve consigo el embalaje del producto.


